La brújula de Eleuteria

El grito de libertad de una, el aliento para la libertad de todas.

Alejandra Rodríguez Peña.

‘La sustancia’: la crítica feminista que estábamos esperando

Finalmente una película feminista. Una excelente crítica al capitalismo y al patriarcado con la dosis necesaria de repudio que estos dos hermanos deberían producirnos a todos.

 Después de películas que se vendieron como « feministas » o de « empoderamiento » este año, finalmente Coralie Fargat nos presenta todo lo que las feministas reales deberíamos estar criticando. Al contrario de ‘Barbie’ que da como primera impresión que renunciar a la maternidad para sexualizarnos es una mejor opción para cualquiera de nosotras o pensar que somos nada más una etiqueta porque para cada cosa siempre habrá otra “muñeca” que haga tal o cual cosa, asunto que es más bien amigable al capitalismo y al patriarcado, ‘La sustancia’ se vale de la crítica a la hipersexualización para descomponer justamente este concepto y analizar por qué el parecer perfectas ante el capitalismo y el patriarcado es un acto de coerción que nos lleva a dinamitar nuestro ser en el mundo.

La sociedad neoliberal se ha ensañado en vendernos siempre una supuesta mejor versión a las mujeres, una que debe alegrar a la sociedad pederasta, proxeneta y putera. No hay nada que alegre más al patriarcado y al capitalismo que la mujer infantilizada incapaz de aspirar a otra cosa que no sea lucir cada vez menor incluso en su pensamiento. Asunto que se pone en un pedestal en la película ‘Pobres criaturas’ —de repente una mujer con el cerebro de una niña que «seduce» y «decide» prostituirse es sin duda la que deviene en femme fatale. Es lamentable que se venda lo anterior como una vindicación feminista—. No hay mejores cajas registradoras que las del mercado de la cosmética, las cirugías estéticas o la pornografía por estas razones. Ninguna mujer consciente de la coerción histórica tendría por qué elevar a la categoría de feminista los mecanismos que la han oprimido siempre. La mejor versión que se espera de nosotras es aquella que arrastra consigo un pensamiento narcisista e infantil, que nos hace padecer con los años y que incluso en la adultez nos fuerza a lucir como niñas silentes que sonríen a sus depredadores. 

Todo este proceso nos inculca una fobia prematura a nuestra propia naturaleza imperfecta. La programación con un lenguaje imperativo que nos hace el mercado de la belleza y la sociedad patriarcal no solamente parten de la misoginia sino también de un profundo rechazo a la adultez en la mujer. Me alegra que esta creación revele incisivamente la distopía que es ser mujer —con buenas metáforas visuales—, incluso desde nuestro pedestal de «privilegiadas». Hay una psicología que se empecina en poner la culpa particularmente en las decisiones de las personas, aquí se rompe ese pacto. Aquí hay un digno ejercicio que saca a la luz la coerción que invade la psiquis de la mujer adulta, cómo esta funciona como una especie de casa tomada. La adulta tiene que morir en el ejercicio de obligarse a dar a luz a una niña con delirio de muñeca Barbie, una «mujer» vendida como la digna de transitar el mundo y ser recordada así.

Esa muñeca Barbie nos hace sentir repudio por la nutrición, deberíamos pensar que comer es castigo, al igual que, vernos acordes al paso del tiempo; que morimos para el mundo después de los 30, que si la sociedad hace hiperfoco en nuestras partes como las tetas y culos para vender, no somos nada más allá de ello y que en medio de nuestra desesperación y frustración deberíamos estar dispuestas a morir en un quirófano. 

‘La sustancia’ es una gran creación, pude sentir el repudio en la audiencia, un efecto que se permite la negatividad real que insta a una reflexión en el esperpento interior que el capitalismo y el patriarcado generan en nosotras a razón de nuestro sexo. Ninguno de los viejos asquerosos que fantasea con Sue, la modelo soñada por el personaje de Demi Moore, tiene estas mismas obsesiones. A los hombres, patriarcado y capitalismo también les dictan estándares de belleza, pero es distinto cuando la transformación ostenta una asíntota hacia el predador y no a la presa como sucede en el personaje de Patrick Bateman en ‘American psycho’.

No entraré en detalles más allá del efecto de la película. Excelentes metáforas visuales. Me alegra haberla visto. Le auguro varios premios de la Academia.

Una respuesta a “‘La sustancia’: la crítica feminista que estábamos esperando”

  1. Avatar de Viviana Rodriguez
    Viviana Rodriguez

    Una excelente crítica, una película incómoda de ver para el público en general pero es la realidad en pantalla gigante. Gracias por escribir.

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