La brújula de Eleuteria

El grito de libertad de una, el aliento para la libertad de todas.

Alejandra Rodríguez Peña.

‘Pobres Criaturas’: antifeminismo con una propuesta visual atractiva aunque sobresaturada

En medio de la conmoción de la película dirigida por Yorgos Lanthimos, escuché decir que Pobres Criaturas hacía “reivindicaciones feministas”. Sin embargo; compañeras en España,  por supuesto feministas,  me invitaron a verla y a hacer un análisis al respecto.

La película trata de una suerte de médico Frankenstein que revive a una mujer que se suicida cerca de dar a luz. Debo aclarar que cada vez que escucho que un hombre puede hacer “reivindicaciones feministas” no pienso cómo esto puede ser posible sino en que no existe manera en que un hombre: un macho de la especie humana pueda hacerlo, ya que nosotras, las hembras humanas somos las sujetas políticas históricas de nuestro propio movimiento, por tanto las únicas en total capacidad de hacerlo. Podemos hablar de aliados de la causa feminista; sin embargo, quitarles a las hembras la oportunidad de hablar de sí mismas las desplaza como corazón de su propia lucha y se debe pensar de una manera cuidadosa.

El hecho de que un Frankenstein, no el de Mary Shelley por supuesto, le haya dado vida a una mujer a quien además le pone el cerebro de un bebé me despertó bastante curiosidad. ¿Cómo resuelve esto el supuesto aliado de la causa feminista?,¿cómo soluciona los problemas asociados a la misoginia de siempre? La respuesta es que no lo hace. Y pareciera que no lo hace a propósito porque ponerle el cerebro de un bebé a una mujer habla de que Godwin no solamente la tomó de experimento sino de burla, al menos por la manera en que se desenlaza esta premisa en la obra. Quizás desde el sinsentido de la creación posmoderna esto se pueda ver como la obra emblema de Nabokov en la que la pedofilia no importa tanto como “la grandeza” de su autor y su habilidad narrativa. Sin embargo, ¿por qué una obra etiquetada como “reivindicación feminista” debería apreciarse así? ¿Será que la gente entiende de feminismo?

Es inexplicable la transición de la mujer con cerebro infantil a la posible adolescente que además nunca menstruó o quizás siempre mantuvo un cerebro anterior a esa etapa lo que advierte algo más: no sólo esta es una obra que al ser de retro futurismo pudo haber elegido un rumbo no pedófilo de resolverse pero su creador lo eligió intencionalmente de nuevo. Pienso que este problema pudo solucionarse con un análisis de las etapas de desarrollo de Bella en la continuidad,  asunto que el mismo Godwin y su practicante anunciaron que harían y hubiera sido una respuesta ante el inconveniente del  paso del tiempo en esta creación pero no se hizo.

La propuesta de transhumanismo no la tomo como transgresora sino que es contraria a lo que buscaría la obra. Si con la crítica al sistema se pretende liberar, el transhumanismo no resignifica lo humano, lo borra. Todo es ahora lo que quieran hacer de él y no lo que es en sí mismo o su historia y este destino lo condena a no ser. En ese futuro no pertenecemos ni a nuestra primera casa, la habitada por nuestros órganos porque el dios del experimento determina nuestra identidad final. Godwin termina apreciando a Bella porque fue mejor experimento que otra mujer que al parecer no avanzó tanto.

Es inaudito, al menos desde la mirada feminista, que una mujer decida irse de aventuras con su abusador y que crea de alguna manera que decidir explotarse sexualmente, asunto que raramente sucede cuando se tienen los medios para subsistir, otro rasgo que muestra que el autor pensó en cualquier otra cosa menos en feminismo,  puede ser empoderante ya que se es “el propio medio de producción” como si no hubiesen proxenetas de por medio ni coerción detrás. Una de las pocas y cortas conversaciones entre mujeres en esta extensa película se da entre Bella y una prostituta racializada a quien el autor enuncia como socialista. No obstante; al parecer, el autor no indaga mínimamente en el feminismo socialista que es bien crítico de la prostitución. Pero luego intenta resolver el asunto cuando Bella le dice a la proxeneta que le interesa conocer con quien se va a acostar pidiéndoles anécdotas de infancia a las que ella responde con chistes. Sin embargo; nuevamente no se ve algo distinto a una burla al feminismo histórico y a nuestra ontología como mujeres.

Me cuesta creer que el autor genuinamente tenga una visión progresista y feminista como quisiera verse. Lo caótico que termina en un punto sin salida es un gran final que reflexiona en lo distópico y su complejidad pero el final de la película es flojo. Llosa hace algo mucho mejor con el feminismo con el personaje de Flora Tristán en ‘El paraíso en la otra esquina’. Bien se sabe que Llosa se opone al progresismo entonces hace un buen papel siendo traidor en su narrativa pero hace algo muchísimo mejor que lo que ocurre aquí. Esta película parece uno de esos contenidos que compraría Netflix por su obediencia a la agenda de la Open Society. La actuación de Emma Stone es maravillosa, al igual que la presentación de algunas escenas con estética neogótica, surrealista y steampunk. Sin embargo, también siento que este ejercicio de no solamente saturar sino colmar de estímulos visuales genera vértigo y puede agotar a la audiencia fácilmente.

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